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Texciguatl, 23 de Julio de 2009
Palmerolo
Paisano borrico:
Hoy es un día enredado por la incertidumbre de la espera. Y ayer te lo
dije. Vistes que hubo una reunión en la embajada y allí sólo fueron
invitados los aristócrata- cristianos. Lo reveló el eslabón perdido.
Así se va fraguando como Caín mata a Abel con una quijada de burro.
Tenemos que seguir el hilo de esa traición entre traidores. Y ver cómo
se apañan entre ellos los delincuentes.
Te voy a contar un cuento: No hubo golpe de estado.
No-te-rías-burrito ¡Es cierto! ¿No sé por qué te causa risa? Que no
hay nada más patético que la risa de jumento, mezcla de descaro y
vergüenza.
¿Para vos entonces el cuento es? ¡Hubo golpe de estado!
¿Cuándo? ¿Antes o después? ¡Ya sé! Por eso te he venido explicando: la
distorsión de la historia en este país, no es un asunto de eventos,
sino de la visión de los juristas, que en su mayoría, son una especie
de turistas en tropel, sin guía ni mapa en el laberinto de la ética.
¡Por supuesto, algo menor de lo que le pasa a moncho custodio, que
está preso en su estilo muy personal de la arrogancia! No tanto por
fidelidad a los goriletti de la chanchera y la corte (el matadero) ni
a la gorda Hermelinda, la gorileti del ticket que marca a los elegidos
con las monedas de judas.
Sí, ese es otro cuento, uno y mil cuentos más, como el diálogo
nacional, las balas de goma, los escándalos del obispo, el negocio
libre de impuestos de los pastores gorileti,
la amnistía a los golpistas, el conato de magnicidio, el cierre de los
periódicos y las radiotelevisoras gorileti cuando el pueblo triunfe,
los exilios dorados en Miami y las Islas Caimán, Panamá y Colombia,
las elecciones inconstitucionales, los parques industriales en marchas
blancas, la intervención de los teléfonos de estamos contigogorileti,
el toque de queda, los desaparecidos, el sicariato político contra la
resistencia popular, de cómo el diablo los cría y gorileti los junta
en la comisión negociadora a los aristócrata- cristianos, los camisas
blancas neofacismogoriletianos, los artistas vendidos, los
intelectuales en silencio, los periodistas espurios, etc.
Es una abundancia de temas para cine, radio, televisión, ficción
literaria, que bien podría convertirnos en una meca de la ficción del
siglo veintiuno. Y vos, Palmerolo, no sos menos personaje, que has
surgido en el centro de la vorágine con tu desnudez bíblica, tan
impactante como la capacidad de resistencia pacífica de un pueblo
frente al golpe: el contragolpe popular.
Pero el cuento máximo, es y será: esto no es golpe, yo no sé por qué
gritan ¡ay, ay, ay!;
El segundo puede ser: según la convención de Viena, no hubo violación
a los Derechos Humanos, porque la muerte al muchacho, se la causó una
posible bala de goma; el tercero en su orden, es: Viene Chávez, viene
Chávez y se los va comer y su alma bajará a los avernos, clamado por
el sínodo de dos obispos.
Las tragicomedias, les pertenecerán a los aspirantes a papado,
presidenciablos, diputablos, que tratarán de resolverlo todo mediante
la chanchera y el matadero, hasta estremecer las puertas del Vaticano
y de la Casa Blanca, demostrando que la nueva ética en el mundo tiene
su cuna en Honduras: golpe, golpe; miente, miente.
Palmerolo, por eso no hay que creerse mucho el cuento de la apariencia
de las cosas, que conforme a las prédicas y retablos de los nuevos
templos de la servidumbre, el pecado y el milagro, ahora dependen, de
cómo se mire y como se dice que ha de verse,
por boca de los profetas de papel moneda.
Por ejemplo no hubo secuestro, ni destierro, lo que existe es orden de
captura, contra el peor de los criminales que ha conocido la patria y
que esta vez, aunque se los mandamos semidesnudo, los ticos fueron
incapaces de fusilarlo. Lo cual representa una clara distorsión de los
principios democráticos de que la historia debe repetirse una y otra
vez, así como dijo rodrigón: “que la constitución debe violarse
cuantas veces sea necesario” A propósito de expatriaciones.
De lo que nunca se informaron los asesores de gorileti ( fe de ratas)
del precedente de que Oscar Arias éste se reeligió, aunque se lo
prohibía la constitución: simplemente se fue a la Sala Cuarta
Constitucional, y ya, asunto arreglado. Por eso en Costa Rica no se
pudo juzgar a MEL de chavista incorregible, de uribista a ultranza,
de castrista imberbe, de populista inconstitucional y cuartista
confeso; como para fusilarlo en los ventanales del banco anglo donde
antes estuvo el paredón en el que fusilaron a Morazán.
Esos son temas para tesis políticas y blogs cibernéticos, cortos,
chismes de vecindarios,
improperios de mercado, reyertas de barriada. Y bromas en juntas de gobernantes.
Ves que el cuento de “esto no es golpe” es un cuento largo de contar y
dura de interpretar su trama, como la fábula del burro que se vistió
de rey.
¡Ah, no, ese es para otro día! Lo que si te digo, que hoy tendrán
origen nuevos cuentos, pues se vencen las setenta y dos horas
(¿setenta veces siete? No perdón y olvido, no.) y, además de cuentos,
en todo, se originan cuentas por saldar, sobre todo, cuando hay
crímenes de por medio, actos de lesa humanidad y de
inconstitucionalidad, evidentes y ocultos, pero probatorios.
Mira esta otra lista de cuentos: ARTÍCULO 82.- El derecho de defensa
es inviolable. Los habitantes de la República tienen libre acceso a
los tribunales para ejercitar sus acciones en la forma que señalan las
leyes. ARTÍCULO 89.- Toda persona es inocente mientras no se haya
declarado su responsabilidad por autoridad competente. ARTÍCULO 90.-
Nadie puede ser juzgado sino por juez o tribunal competente con las
formalidades, derechos y garantías que la Ley establece. ARTÍCULO 93.-
Aún con auto de prisión, ninguna persona puede ser llevada a la cárcel
ni detenida en ella, si otorga caución suficiente de conformidad con
la Ley. ARTÍCULO 94.- A nadie se impondrá pena alguna sin haber sido
oído y vencido en juicio, y sin que le haya sido impuesta por
resolución ejecutoriada de Juez o autoridad competente.
¿Ves?, la lista es larga amigo burrito, y vos tenés que medirlos con
la vara que te han medido, y con una cuarta más ¡No, no! no la cuarta
de MEL.
Hasta mañana que ya la aurora pinta.
Candelario Reyes García
Tu amigo poeta.
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